No realizar tus acciones y tareas de forma compulsiva, no caer
en hacer las cosas mecánicamente, estresadamente, de manera descuidada, sin
ponerle cariño... tomar conciencia de todos nuestros actos, por muy rutinarios,
habituales e insignificantes que estos puedan ser.
"Coaching Consciente consiste en el proceso de coaching por el que el coachee acompañado y ayudado por su coach, potencia todos sus hábitos, habilidades, capacidades y competencias en busca del objetivo; manteniendo durante todo el proceso un estado de conciencia sobre lo que siente, piensa, quiere y hace, con una percepción interior de equilibrio en acción reflexiva de transformación permanente abierta a nuevas perspectivas." DavidJ Garcìa Ostos. Coach
Yo sólo Dios y padre y madre míos,
me estoy haciendo, día y noche, nuevo
y a mi gusto.
Seré más yo, porque me hago
conmigo mismo,
conmigo sólo,
hijo también y hermano, a un tiempo
que madre y padre y Dios.
Lo seré todo,
pues que mi alma es infinita;
y nunca moriré, pues que soy todo.
¡Que gloria, qué deleite, qué alegría,
qué olvido de las cosas,
en esta nueva voluntad,
en este hacerme yo a mí mismo eterno!
"Conciencia
sucesiva de lo hermoso" Juan Ramón Jiménez.
Deberíamos aplicar la atención plena a todos los
aspectos de nuestras vidas. En un contexto de cambio continuo, la utilización
de todos nuestros sentidos de una forma total y absoluta, el entregarnos a una conciencia
plena de nuestros pensamientos y sentimientos, facilita no caer en respuestas
condicionadas por experiencia pasadas liberando nuestras mentes cualesquiera
que sea el contexto.
Tener unos hábitos y conductas repetidas en el
tiempo que nos sean favorables, no se deben confundir con automatismos que nos
hacen caer en conductas instantáneas que denominamos de "piloto
automático". Lo importante es que dichas conductas favorables no caigan en
el automatismo, que seamos plenamente conscientes de ellas.
Liberarse
del pensamiento incesante y perpetuo. No caer en la identificación continua
con etiquetas, prejuicios, creencias y conceptos alojados en nuestra mente, que
se convierten en autenticas barreras que impiden que nuestro autentico ser se
relacione con la vida. Al derribar todas estas barreras estamos permitiéndonos sentir
y experimentar como seres libres.
Nuestra mente no está solamente en nuestro
cerebro. Nuestro cuerpo en su conjunto es también mente. Cada cosa que sucede
en nuestra mente, ocurre en nuestro cuerpo. Cada cosa que acontece en nuestro
cuerpo, pasa en nuestra mente. La mente procesa información pasada y presente proyectando
futuro. La mayoría de las veces comprendemos la realidad presente condicionados
por el pasado. Tomar plena Conciencia consiste en prestar atención al presente desnudándose
de pasado sin precipitarse en ataviarse futuro incierto.
La mayoría de las personas tenemos tendencia a actuar de forma
inconsciente usando nuestros hábitos y pautas de comportamiento. El primer
cambio hacía la Conciencia sería la toma de razón de nuestros hábitos y pautas
de comportamiento:
-Primero, cuestionándonoslos constantemente.
-y
Segundo, continuar haciendo uso de ellos pero esta vez de forma más Consciente,
o cambiándolos por otros nuevos elegidos con mayor Conciencia.
Tomar Conciencia nos permite dejar de pensar
cuando queremos, porque ser incapaz de dejar de pensar es una enfermedad tan horrible
como habitual. Podemos parar ese ruido mental incesante que se autoalimenta y
nos impide encontrar nuestra paz interior. Si tomamos el control con nuestra
Conciencia nos encontraremos con nuestro yo verdadero derrotando al yo falso
creado por nuestra mente.
El paso fundamental para vivir plena y conscientemente es la
aceptación de los que nos está ocurriendo: El aceptar nos hace conscientes. Aceptar
nos hace más conscientes de la realidad. La aceptación no implica resignación.
Al ser plenamente conscientes huimos de las respuestas aprendidas reflejas e
instintivas. Abordamos la situación con una visión nueva. Para poder cambiar
cualquier situación primero es aceptar de manera consciente y luego actuar
conscientemente.
Actuar como autómatas, nos limita. Coarta nuestras aptitudes,
expectativas y potencial. El automatismo obstaculiza el cambio. Descubrir la
Conciencia Plena nos impulsa a asumir riesgos, nos convierte en menos recelosos
al fracaso y nos revela que podemos ejercer cierto control del contexto. Nos
sentimos menos limitados, más fuertes, más libres y equilibrados.
La búsqueda de la felicidad en nuestro exterior nos hace caer
en la trampa: El engaño del placer instantáneo tan efímero como frustrante. Nos
arrastra a un contexto pendular que no podemos controlar del bueno/malo, me
gusta/no me gusta, entusiasmo/tristeza, optimismo/pesimismo, gozo/aflicción...
Una mirada a nuestro interior nos proporciona el equilibrio personal suficiente
para conducirnos por la vida comprendiendo el mundo con una mirada diferente,
sobre todo consciente.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)