El paso fundamental para vivir plena y conscientemente es la aceptación de los que nos está ocurriendo: El aceptar nos hace conscientes. Aceptar nos hace más conscientes de la realidad. La aceptación no implica resignación. Al ser plenamente conscientes huimos de las respuestas aprendidas reflejas e instintivas. Abordamos la situación con una visión nueva. Para poder cambiar cualquier situación primero es aceptar de manera consciente y luego actuar conscientemente. 
Actuar como autómatas, nos limita. Coarta nuestras aptitudes, expectativas y potencial. El automatismo obstaculiza el cambio. Descubrir la Conciencia Plena nos impulsa a asumir riesgos, nos convierte en menos recelosos al fracaso y nos revela que podemos ejercer cierto control del contexto. Nos sentimos menos limitados, más fuertes, más libres y equilibrados.    
La búsqueda de la felicidad en nuestro exterior nos hace caer en la trampa: El engaño del placer instantáneo tan efímero como frustrante. Nos arrastra a un contexto pendular que no podemos controlar del bueno/malo, me gusta/no me gusta, entusiasmo/tristeza, optimismo/pesimismo, gozo/aflicción... Una mirada a nuestro interior nos proporciona el equilibrio personal suficiente para conducirnos por la vida comprendiendo el mundo con una mirada diferente, sobre todo consciente.
Ser Conscientes de nuestras relaciones familiares, de amistad, laborales y sociales...vernos a nosotros mismos, a los demás y a la vida misma desde una mirada interior. Avanzar por la vida todos unidos porque todo y todos estamos conectados. 
Es importante comprender los beneficios y ventajas de llevar una vida más Consciente: asumir tener una Conciencia plena de nuestras vidas en la que cada vez recurramos menos al "piloto automático" para conducirnos por el mundo.