La búsqueda de la felicidad en nuestro exterior nos hace caer en la trampa: El engaño del placer instantáneo tan efímero como frustrante. Nos arrastra a un contexto pendular que no podemos controlar del bueno/malo, me gusta/no me gusta, entusiasmo/tristeza, optimismo/pesimismo, gozo/aflicción... Una mirada a nuestro interior nos proporciona el equilibrio personal suficiente para conducirnos por la vida comprendiendo el mundo con una mirada diferente, sobre todo consciente.
Ser Conscientes de nuestras relaciones familiares, de amistad, laborales y sociales...vernos a nosotros mismos, a los demás y a la vida misma desde una mirada interior. Avanzar por la vida todos unidos porque todo y todos estamos conectados.