Deberíamos aplicar la atención plena a todos los aspectos de nuestras vidas. En un contexto de cambio continuo, la utilización de todos nuestros sentidos de una forma total y absoluta, el entregarnos a una conciencia plena de nuestros pensamientos y sentimientos, facilita no caer en respuestas condicionadas por experiencia pasadas liberando nuestras mentes cualesquiera que sea el contexto.