El paso fundamental para vivir plena y conscientemente es la aceptación de los que nos está ocurriendo: El aceptar nos hace conscientes. Aceptar nos hace más conscientes de la realidad. La aceptación no implica resignación. Al ser plenamente conscientes huimos de las respuestas aprendidas reflejas e instintivas. Abordamos la situación con una visión nueva. Para poder cambiar cualquier situación primero es aceptar de manera consciente y luego actuar conscientemente. 
Actuar como autómatas, nos limita. Coarta nuestras aptitudes, expectativas y potencial. El automatismo obstaculiza el cambio. Descubrir la Conciencia Plena nos impulsa a asumir riesgos, nos convierte en menos recelosos al fracaso y nos revela que podemos ejercer cierto control del contexto. Nos sentimos menos limitados, más fuertes, más libres y equilibrados.